Los Cerros del Teatro me llevan a Úbeda.

Los Cerros del Teatro te llevan a Úbeda.
Los Cerros del Teatro nos llevan a Úbeda.

EUSEBIO CALONGE


jueves, 4 de octubre de 2012

"EL APAGÓN" DE PETER SHAFFER





Un joven escultor piensa que será una noche extraordinaria para su carrera artística: un influyente coleccionista de arte acudirá a su estudio para ver sus esculturas. Por su obra VERÁ LA LUZ... Su novia ha pensado que esta será una noche extraordinaria para su relación amorosa: ha convencido a su padre (un severo ex militar) para que conozca a su prometido, una joven promesa del arte. Por fin el amor ILUMINARÁ su vida.

Para causar buena impresión, hay que hacer algo arriesgado: tomar prestadas las exquisitas obras de arte y los selectos muebles de su vecino anticuario, aprovechando que está de viaje de fin de semana. Por fin podrán APRECIAR su buen gusto...

Pero... ¿qué pasará si ocurre algo imprevisto? ¿Quién sabe? ¿Tal vez un APAGÓN? ¿La visita de una indiscreta vecina? ¿De una ex novia? ¿La vuelta anticipada de un vecino?

La convención dramática de esta comedia de situación se basa en un sencillo juego: cuando las luces del escenario están apagadas, los actores pueden ver... pero el público no. Y, cuando éstas se encienden, los espectadores pueden ver pero los intérpretes se encuentran a ciegas. Mientras, la obra transcurre en esta aparente oscuridad para los personajes que realizan todo a tientas...

¿Será posible resolver todo esto en plena oscuridad?

¿Alguien mejor que YLLANA para conseguirlo?

Todos los ingredientes de EL APAGÓN lo convierten en una obra realmente extraordinaria.

Su autor, Peter Shaffer (nacido en Londres en 1926) es, con absoluta justicia, uno de dramaturgos británicos más reputados del siglo XX. En 1973 saltó a la escena internacional con una obra de teatro realmente mítica: Equus. En 1979 escribió la mítica Amadeus, inspirada en la vida de Mozart; esta obra sería llevada al cine por Milos Forman, con un éxito arrollador, consiguiendo Shaffer un Oscal al Mejor Guión Adaptado.

Peter Shaffer pasado por el filtro creador de Yllana, que dirige esta versión de EL APAGÓN, se convierte en un auténtico lujo.

Y Peter Shaffer pasado por el filtro de Yllana e interpretado por algunos de los mejores y más conocidos actores del teatro y la televisión españolas es un lujo de esos que se cruzan por el teatro de Úbeda muy de vez en cuando. Por segunda vez en esta edición de la Muestra de Teatro, la productora de Pedro Larrañaga trae a Úbeda una obra que reúne todos los ingredientes para que el público pase una noche inolvidable, de esas que permanecen en la memoria de los espectadores cuando pasan los años. Una obra de las características de EL APAGÓN, justo es señalarlo, no habría podido estar presente en Úbeda sin la colaboración que en todo momento ha mostrado la productora, que ha hecho un gran esfuerzo para estar con el público ubetense, superando todos los problemas que para ello se planteaban: la grandísima escenografía sólo podía instalarse en el Teatro de SA.FA., pero ese teatro carece de camerinos y los artistas tendrán que acomodarse en las aulas y sala de profesores, que no tienen conexión directa con el teatro, y así un largo etcétera de impedimentos que, no obstante, no han impedido finalmente contar con una de las obras más exitosas de la temporada teatral española.

La obra, como decimos, viene precedida por un éxito mayúsculo en Madrid y “en provincias”, que dirían los antiguos programas de teatro. Horacio Oteguy Riveira ha dicho de EL APAGÓN que “El resultado final ya ha sido muy aplaudido en los teatros donde ya han representado la función. El entusiasmo del público y la crítica ha subrayado la precisión con que todos los actores se mueven en semejante cantidad de enredos.” Y por su parte, en Culturalia, después de cantar las excelencias cómicas de la obra, apuntan a su sorprendente final: “La obra se cierra con un tinte algo surrealista y es que a Gabino Diego no se le puede dar una guitarra… Aunque EL APAGÓN sea una comedia nos permite darnos cuenta de que, si bien un apagón es triste, a veces lo necesitamos para que nuestras vidas cambien.”

(EL APAGÓN se representa mañana viernes 5 de octubre, a las 21:30 horas, en el Teatro de las Escuelas Profesionales de la Sagrada Familia)

martes, 2 de octubre de 2012

LA TERAPIA DE "POR ESOS CERROS DE ÚBEDA"





El año pasado, cuando la temporada de teatro estaba ya cerrada, se recibió en el Ayuntamiento una llamada de teléfono. Acababa de crearse un nuevo grupo teatral en Úbeda y querían representar su obra dentro de la Muestra de Teatro de Otoño. Aquello, claro, era de locos (había que corregir programas, reformar el programa de la taquilla...) pero como venían con humildad y con absoluta disposición, se les hizo un hueco dentro de la Muestra y fueron ellos los encargados de inaugurarla el viernes 24 de septiembre. Aquel grupo era “Por esos cerros de Úbeda” y la obra con la que debutaban sobre las tablas del Ideal Cinema Esto es de locos.

¿Cómo surgió aquel grupo teatral que siendo nuevo estaba compuesto por veteranos –Vicente Ruiz, Luis Carlos Latorre, Antonio García Lorente– de trayectoria sobradamente acreditada en el teatro aficionado de Úbeda? Todas las investigaciones arqueológicas nos llevan a pensar que la idea fue de Juan Martínez Millán, que si hasta ese momento había centrado su experiencia con el teatro en el ámbito escolar, incorporando el teatro al aula tanto con niños como con adultos, en julio de 2011 terminó de escribir Esto es de locos y se la entregó a Luis Carlos, Antonio y Vicente para que la montaran y la ensayaran, de tal modo que en septiembre se pudiese llamar al Ayuntamiento y decirle un par de semanas antes del inicio previsto de la Muestra que había que trastocarlo todo un poco para que el novísimo grupo teatral tuviese un hueco en las tablas del Ideal Cinema. Y tuvieron su hueco y Esto es de locos, escrita y dirigida por Juan Martínez Millán –que por ahora no concibe trabajar en el teatro como no sea escribiendo las obras que dirige y dirigiendo las obras que escribe– se estrenó con gran éxito en el teatro de Úbeda.

La verdad es que el éxito del Grupo Teatral “Por esos Cerros de Úbeda” fue tan rotundo, que con tan sólo un año de vida y representando este año su segunda obra, pueden convertirse en el grupo local que más público concite en las butacas del Teatro Ideal Cinema. ¿Cuál es la fórmula? Pues llevar a las tablas obras cargadas de frescura, dinámicas, que le entregan al público un rato de diversión, y todo ello con el respaldo del amor al teatro. Y a expectación que el Grupo ha levantado en la ciudad se nota en la taquilla y en la gran entrada que seguro van a cosechar esta noche, una de las más numerosas de la XVIII Muestra de Teatro de Otoño.

Con esos ingredientes, Juan Martínez Millán ha preparado para este año TERAPIA MÚLTIPLE DE PAREJA. Lo ha hecho con más tiempo y con un reparto más numeroso, en el que repiten algunos actores del año anterior, se suman actrices de experiencia sobrada como Nati Villar –Directora de la Escuela Municipal de Teatro– y Paquita Moya, y actores que se estrenan este año como Antonio Cobo y Elisa Hernández. Repite el director el equipo técnico de 2011, y así Diego Martínez, Antonio Díaz, Araceli Moreno, Jesús Villar y Miguel López se encargarán de la regiduría, la iluminación, el sonido y la escenografía.

Y en cuanto a la obra que “Por esos Cerros de Úbeda” representa hoy, nada mejor que tomar prestadas las palabras de su autor y director:

Dos parejas a punto de separarse y sin ningún tipo de relación entre ellas, acuden simultáneamente y no de forma casual, a la consulta de un singular psicólogo para intentar resolver sus problemas. Para ello tendrán que someterse a su particular, innovador y único tratamiento: la terapia múltiple de parejas.

Durante el transcurso de la misma se sucederán diversas, divertidas e incluso comprometidas situaciones que no dejarán indiferentes ni a las parejas ni al propio terapeuta, y tampoco al público asistente a la representación.

Terapia Múuuuuuuuuuuuuuuuultiple de Parejas es una comedia en la cual sus personajes se enfrentan a sus problemas de pareja intentando hacer reír al público. Sin embargo, les advertimos que si no en las formas, sí en el fondo, se plantean métodos y estrategias que tienen una buena dosis de base psicológica o al menos de sentido común (reflexión, comunicación, empatía, acercar posturas, ceder, buscar soluciones...).

Deseamos y esperamos que les guste.”

(TERAPIA MÚLTIPLE DE PAREJAS, de Juan Martínez Millán, se representará esta noche a las 21:30 horas en el Teatro Ideal Cinema)

EL DISCURSO DE PEDRO MIGUEL MARTÍNEZ





Era como decían. La lengua en pedazos era, realmente, como decían: un texto denso, bellísimo, con una carga explosiva inimaginable. Juan Mayorga, que acaba de conseguir una Concha de Oro en el Festival de Cine de San Sebastián, un autor de culto. El trabajo actoral de Pedro Miguel Martínez y Clara Sanchís sencillamente perfecto, una lección magistral de dominio del oficio y de amor a lo que se hace. Una simpleza escenográfica que no resta protagonismo alguno a la lengua. Sí, todo era como decían. Y el escaso público que ha tenido la gran suerte de presenciar esta obra mágica, se ha podido sentir transportado a ese momento imaginario en el que Teresa de Ávila rompe las cadenas y revoluciona la Iglesia de su época creando el Carmen Descalzo.

Después de la obra, Pedro Miguel Martínez ha recibido de manos de la Concejal Delegada de Cultura, Josefa Olmedilla, el V Premio Nacional de Teatro “Antero Guardia”. Reproducimos a continuación el texto íntegro que un emocionado Pedro Miguel Martínez ha leído sobre las tablas del Ideal Cinema tras recoger el Premio:

Sra. Concejal de Cultura, autoridades, Manolo, familia, amigos, queridos paisanos.

En primer lugar, gracias al Ayuntamiento de Úbeda por concederme este premio.

Nos decía el gran maestro de expresión corporal Arnold Taraborrelli, mientras nos machacaba duramente, que quería ver en sus clases y en el escenario a obreros y no a señoritos.

En homenaje a él y a los maestros con los que me formé –William Layton, Miguel Narros, José Carlos Plaza, Alonso de Santos– recibo este premio con el atuendo con el que acabo de hacer la función, con mi vestuario de trabajo.

Porque entiendo que el Premio Nacional de Teatro “Antero Guardia” que hoy me concedéis es un reconocimiento a 40 años de trayectoria profesional. Fue en el año 1972 cuando yo abandoné los estudios de Derecho para entrar en una Escuela de teatro y empezar a ganarme la vida en el teatro independiente.

Durante 40 años he vivido dignamente de esta profesión, he tenido la suerte de que no me faltara trabajo y he sido feliz ejerciendo el oficio para el que creo que he nacido.

Permitidme que hoy comparta este reconocimiento con mis compañeros de La lengua en pedazos, y que lo dedique, en primer lugar, a la memoria de mis padres; y también a mis hermanos y a mi familia que hoy me acompañan.

Por fin a Úbeda, la ciudad en la que tuve la suerte de nacer. Lo digo siempre que me lo preguntan, me encanta venir a mi ciudad natal, lo hago a menudo, me gusta perderme por sus calles, descubrir algo nuevo, pasar las horas charlando con mis tías y mis primos de padre y de madre, ponerme ciego de caracoles…

Me ha alegrado mucho ver que habéis programado una larga muestra de teatro para este otoño. Enhorabuena. Decía hace unos días nuestro autor y director Juan Mayorga que los actos culturales enriquecen a toda la ciudad, tanto a los que asisten a ellos como a los que no lo hacen. Yo estoy muy de acuerdo. El clima cultural se contagia y despierta curiosidad.

Os animo a seguir apostando por la cultura en nuestra querida ciudad, a darle un tratamiento de primer orden. Para esa labor, si vosotros queréis, yo sacaré tiempo y energía. Estoy a vuestra disposición.

Muchas gracias.”

lunes, 1 de octubre de 2012

TERESA DE JESÚS SEGÚN JUAN MAYORGA





Juan Mayorga (que está llamado a ser un autor de referencia en el teatro español del siglo XXI, al estilo de lo que pudieron ser Lorca o Buero Vallejo durante el siglo XX) nació en Madrid en 1965, aunque tiene raíces abulenses.

En 1988 se licenció en Filosofía y en Matemáticas, ampliando sus estudios en Münster, Berlín y París. En 1997 se doctoró en Filosofía. Ha enseñado Matemáticas en Madrid y Alcalá de Henares y es profesor de Dramaturgia y Filosofía en la Real Escuela Superior de Arte Dramático de Madrid. Es director del seminario “Memoria y pensamiento en el teatro contemporáneo” en el Instituto de Filosofía del CSIC.

En su vertiente de filósofo, su trabajo más importante es Revolución conservadora y conservación revolucionaria. Política y memoria en Walter Benjamin. En cuanto dramaturgo, es autor de los siguientes textos teatrales: Siete hombres buenos, Más ceniza, El traductor de Blumemberg, El sueño de Ginebra, El jardín quemado, Ángelus Novus, Cartas de amor a Stalin, El Gordo y el Flaco, Sonámbulo, Himmelweg, Animales nocturnos, Palabra de perro, Últimas palabras de Copito de Nieve, Job, Hamelin, Primera noticia de la catástrofe, El chico de la última fila, Fedra, La tortuga de Darwin, La paz perpetua, El elefante ha ocupado la catedral, La lengua en pedazos, Si supiera cantar, me salvaría, y El Cartógrafo. En el libro Teatro para minutos ha reunido sus textos teatrales breves Concierto fatal de la viuda Kolakowski, El hombre de oro, La mala imagen y otros veinticinco textos más. Y tiene en su haber como autor, igualmente, versiones de obras de Calderón de la Barca, Lopea d eVega, Friedrich Dürrenmatt, Lessing, Dostoievski, Valle Inclán, Ibsen, Shakespeare, Kafka o Chejov. Juntamente con Juan Cavestany escribió Penumbra y Alejandro y Ana, lo que España no pudo ver de la boda de la hija del presiente, un texto profundamente crítico con los abusos del poder.

De la dimensión monumental que está adquiriendo su obra da cuenta el hecho de que haya sido traducida al catalán, coreano, checo, danés, francés, inglés, italiano, portugués y varios idiomas más. Y también, el que se haya representado en más de treinta países de Europa, América y Asia.



 
Con LA LENGUA EN PEDAZOS, un texto inspirado en lo mejor del clasicismo teatral español, Juan Mayorga alcanza una de sus cumbres. Veamos lo que el propio Juan Mayorga nos dice de su obra:

«La singularidad es subversiva», decía Edmond Jabés. Recuerdo esas palabras cada vez que pienso en Teresa de Jesús. Nos han acostumbrado a verla como centinela de un cierto orden, pero basta abrir sus escritos y recordar el modo en que levantó sus fundaciones para reconocer en ella a una insurrecta.

Teresa, un cuerpo frágil y una voluntad férrea, es un personaje tan fascinante y complejo como el mundo en que vivió. La España del siglo XVI fue rica en hombres y mujeres capaces de empresas que hoy nos producen vértigo. Mas en esa misma España se llamaba «perro» al converso, como lo era el abuelo de Teresa, y resultaba sospechosa una mujer que escribía —y más si escribía con la imaginación y la inteligencia de Teresa—.

Mujer contemplativa y mujer de acción, no hay en Teresa brecha entre la visionaria y la fundadora de monasterios. En Teresa la oración es acción, y cada acto es un modo de orar. Ambos están atravesados por el amor. Y ese amor hace de Teresa una subversiva que desestabiliza espíritus, pone en crisis instituciones y divide sociedades.

Teresa se nos aparece como personaje a contracorriente, intempestivo en su propio tiempo y en el nuestro. Por eso mismo Teresa es necesaria. Su interés —¿hace falta decirlo?— no depende de la creencia. Como Francisco Brines sobre Juan de la Cruz, pienso sobre Teresa que un ateo, aunque no crea en su mística, puede sentirse fascinado por el ser humano que se apoya en ella. Y puede y debe sentirse interpelado por ese ser humano, porque al fin y al cabo siempre será menos importante lo que nosotros podamos decir sobre Teresa que lo que Teresa puede decir sobre nosotros.

En todo caso, para dejarse arrastrar hacia Teresa es suficiente leerla y advertir lo mucho que le debe nuestra lengua y, por tanto, lo mucho que le adeuda nuestra experiencia del mundo. Sólo nuestros mayores poetas han sometido a tan extrema tensión la lengua castellana, sólo ellos han abierto para nosotros territorios como los que conquistó aquella mujer dueña de una palabra igual de poderosa cuando pinta las criaturas celestiales que cuando habla de las gentes.

Ganar para el teatro esa palabra y el personaje que la acuñó fue mi primer objetivo en LA LENGUA EN PEDAZOS. Me propuse arraigar palabra y personaje en una situación ficticia pero verosímil en cuyo centro estuviese la grave decisión tomada por la todavía monja del convento de la Encarnación de abrir, con gran riesgo para sí y para las que la seguían, el monasterio de San José, la primera de sus fundaciones.

Entonces, apareció en mi fantasía el Inquisidor. Que fue creciendo hasta convertirse en el otro de Teresa, su doble: aquél con quien ella estaba destinada a encontrarse y a medirse. El Inquisidor acorrala a la monja con incómodas preguntas, la enfrenta a momentos de su vida que acaso ella querría olvidar y prende en su corazón la duda, que, como todo en Teresa, es un incendio. Y poco a poco, en el diálogo entre ambos personajes va apareciendo un tercero: la lengua misma, que transforma vidas y hace y deshace mundos.

LA LENGUA EN PEDAZOS es, además de mi último texto para el teatro, el primero que llevo a escena como director. No me hubiera atrevido a ello de no haber contado con la complicidad de dos actores magníficos: Clara Sanchís y Pedro Miguel Martínez. En diálogo con ambos, a pie de ensayo, he escrito y reescrito esta pieza. En diálogo también con la excepcional mirada de Alejandro Andujar, y siempre con la impagable ayuda de Ana Belén Santiago. Los cuatro hemos hecho compañía. La llamamos “La loca de la casa”, que es como Teresa de Jesús llamaba a la imaginación.

Entre todos hemos levantado LA LENGUA EN PEDAZOS, un combate entre un guardián de la Iglesia y una monja desobediente. La pelea tiene lugar en la cocina del convento. Allí, entre pucheros, anda Dios.

(LA LENGUA EN PEDAZOS se representará esta noche, a partir de las 21:30 horas, en el Teatro Ideal Cinema.)

FIN DE SEMANA DE LUJO





Un banquete de lujo. Si tuviésemos que definir lo vivido por los amantes del teatro, de todas las edades, durante este fin de semana sólo se nos ocurre eso: los “teatreros” de Úbeda se han dado un banquete pantagruélico, a base de manjares y exquisiteces.

Ya los aperitivos que sirvió Porfinteatro el sábado por la mañana en la Iglesia de Santo Domingo fueron realmente exquisitos. Y pese a que el comportamiento de muchos acompañantes de los pequeños dejó bastante que desear (¿cómo queremos que nuestros niños se comporten, cuando crecen, como personas educadas si lo que ven de sus padres es prepotencia, soberbia, malos modos y falta de respeto al personal municipal que está trabajando y a los artistas que están sobre el escenario?), la actriz Belén Argumosa realizó un trabajo simplemente extraordinario. Y por la tarde, unas horas antes del plato principal, la Compañía de Paco Pacolmo presentó uno de los espectáculos de teatro de calle más divertidos que se recuerdan en los últimos años: Vagabun, Dos hizo las delicias de los pequeños, pero sobre todo le regaló a los mayores la oportunidad de rejuvenecerse y reír.

Después de eso, el Teatro Ideal Cinema se vistió de auténtica gala para devorar uno de los manjares de la XVIII Muestra de Teatro: un Ideal lleno hasta la bandera (o hasta la lámpara) asistió a la representación de la obra El tipo de al lado, en la que Antonio Molero y sobre todo Maribel Verdú demostraron estar en estado de auténtica gracia teatral. El público presenció una obra amable y con tono de comedia romántica que divirtió y emocionó a partes iguales.

El domingo por la mañana, Santo Domingo (que está demostrando ser un recinto perfecto para este tipo de eventos teatrales) congregó a una multitud de niños que vibraron con las aventuras de Peneque El Valiente. (El fenómeno Peneque es algo tan grande, que tendremos que volver a él en este blog.) Incontable fue también el número que por la tarde, en la Plaza Juan de Valencia, disfrutaron con los payasos Los Salpiñoni. Y el postre, auténtica delicia, lo sirvió en el Teatro Ideal Cinema “Tirsos y Caretas”, ante más de trescientas personas, demostrando una vez más su amor por el trabajo bien hecho y su pasión por el teatro.

Un fin de semana, sin duda, inolvidable para la cultura ubetense, en general, y para el teatro en particular, que demuestra que esta Muestra de Teatro tiene mucho que decir. Mucho que decir y muchas cosas maravillosas que seguir ofreciendo aún al público ubetense: esta tarde, en Santo Domingo, la magia de Peneque volverá a encandilar a los más pequeños; y ya por la noche, en el Teatro Ideal Cinema se podrá disfrutar de una de las obras más delicadas, más intensas y más prometedoras de la Muestra de Teatro: La lengua en pedazos, de Juan Mayorga, una auténtica joya que contará con la presencia de Clara Sanchís en el papel de Teresa de Jesús y del ubetense Pedro Miguel Martínez (a quien se hará entrega del Premio Nacional de Teatro “Antero Guardia”) en el papel de inquisidor. Y mañana, otro grupo local de categoría, “Por esos cerros de Úbeda”, con Terapias múltiples de pareja y...

domingo, 30 de septiembre de 2012

CINCO GRANDES HABLAN DEL TEATRO





Ahora que la XVIII Muestra de Teatro de Otoño de Úbeda camina ya imparable, es buen momento para hacer un alto en el camino y acercarnos a las opiniones que cinco monstruos de las letras del siglo XX dieron sobre el teatro. Después de leerlas, uno aprende a amar el teatro con más intensidad y descubre lo necesario que es para hacer mejor a un pueblo.

El teatro es sobre todo amor y, su contrario, muerte; es, por definición, poesía, puesto que sólo existe en el momento del acto creador. Como el amor es cita, emoción, ofrenda, elevación, don de sí, intercambio, comprensión, comunión; en fin, goce, aleluya, sacrificio, regocijo, orgía. Es a la vez místico y profano, hay en él santos y prostituidos. Va de la catedral al burdel y viceversa.” Jean-Louis Barrault.

* * *

De todos los géneros literarios, la tragedia es el que más marca un siglo, el que le da más dignidad y profundidad. Las épocas de esplendor, indiscutidas, son las épocas trágicas: siglo V ateniense, siglo isabelino, siglo XVII francés. Fuera de esos siglos, la tragedia —en sus formas constituidas— se calla. ¿Qué pasaba en esas épocas, en esos países, para que la tragedia fuese posible, fácil incluso? La tierra parecía ser tan fecunda que los autores trágicos nacían por montones, llamándose y provocándose unos a otros. Es fácil percibir que tal conexión entre la calidad del siglo y su producción trágica no es arbitraria. Es que en realidad esos siglos eran siglos de cultura.” Roland Barthes.

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El teatro es un arte de carne y hueso que otorga a cuerpos vivos el cuidado de traducir sus lecciones, un arte al mismo tiempo grosero y sutil, un entendimiento excepcional de los movimientos, de la voz y las luces. Pero también es la más convencional de las artes, existe por esa complicidad del actor y del espectador que le dan un consentimiento mutuo y tácito a la misma ilusión.” Albert Camus.

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...el teatro no es sólo una obra, un director, unos actores, un público y una sala, sino que puede ser mucho más: un foco específico de vida social e intelectual que ayuda a conformar “el espíritu de la época” —que personifica y manifiesta su fantasía y sentido del humor—, un instrumento vivo de la conciencia social, una forma irrepetible enraizada en el tiempo.” Václav Havel.

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Y después de esas noches seguí soñando en un teatro sencillo, lo más sencillo posible, desnudo, sobrio, en que lo que se ve ayude y sirva a lo que se oye, pero no lo desfigure ni oscurezca: en un teatro en que el actor cuente lo menos posible con el escenógrafo y el sastre y el peluquero y el atrecista —o como se le llame— y el tramoyista, y huya cuanto más pueda de la pantomima de la caricatura, o sea la exagerada caracterización. Y esto sería, sin duda, lo más duradero, y a esto, que es lo clásico hay que volver siempre.” Miguel de Unamuno.

sábado, 29 de septiembre de 2012

EL TIPO DE AL LADO





¿Qué pinta una intelectual urbana en una granja? ¿Y un granjero de provincias en la ópera? La joven viuda Laura y el torpe granjero Pablo se sienten solos. Introvertida e intelectual ella. Rústico y franco él. Se conocen en el poco propicio marco de un cementerio visitando las tumbas de sus seres queridos. Una simple sonrisa hace saltar la chispa entre ellos. Pero la realidad cotidiana irrumpirá en su mundo para destacar, creando unas situaciones tan inverosímiles como divertidas, todas las diferencias que hay entre los dos.

Este es, más o menos, el resumen de una obra basada en el libro El tipo de la tumba de al lado de la escritora sueca Katarina Mazetti, que ha sido traducido a decenas de idiomas y que ha cosechado millones y millones de lectores en todo el mundo. Estrenada la obra en París hace dos temporadas, permaneció en cartel en la capital francesa durante más de un año debido a la impresionante acogida que tuvo entre el público y la crítica. La prensa francesa se rindió a sus pies: “En el teatro a veces se producen pequeños milagros. Es el caso de esta obra”, dijeron en Le Figaro; en el Magazine de Le Figaro la calificaron como “Una delicia de espectáculo”; y L’Express señaló que “Es imposible resistirse al encanto de esta historia. Irresistible.” Journal du Theatre, la revista teatral más prestigiosa de Francia, la calificó simplemente como “Una comedia divertida, conmovedora, con un toque de encanto terrenal extrañamente poético.”

Traducida al español en España El tipo de al lado se ha producido bajo la marca de la compañía de Pedro Larrañaga. Pedro Larrañaga (esposo de la protagonista de la obra, Maribel Verdú) es miembro de una de las sagas míticas de la escena española: María Fernanda D’Ocon e Ismael Merlo son sus abuelos, María Luisa Merlo y Carlos Larrañaga sus padres, Luis y Ramón Merlo y Amparo Larrañaga sus hermanos. Esa implicación casi genética con el teatro le ha permitido ser director de una productora a la que se le deben algunos de los montajes más exitosos de los últimos años: basta recordar el clamoroso éxito obtenido en Úbeda el año pasado con Tócala otra vez, Sam. A Úbeda, vuelve este año con la obra que se representa esta noche, El tipo de la lado, y con la obra del próximo día 5, El Apagón (Black Comedy).

El tipo de al lado tiene todos los ingredientes para regalar al público ubetense una velada inolvidable: el texto es de superior calidad; la minimalista escenografía y la música son un auténtico lujo para la vista y el oído; el director, José María Pou, es uno de los gigantes del teatro español de los últimos cuarenta años; y Maribel Verdú y Antonio Molero son, justamente, dos de los actores más conocidos y queridos del público español. El tipo de al lado se ha convertido así, por derecho propio, en una de las grandes obras teatrales del año 2012, y de ella, Sergi Dora, de ABC, ha dicho que “Exuda ganas de vivir.” Y Marcos Ordóñez, uno de los grandes críticos teatrales del momento, ha dicho en las páginas de El País que El tipo de al lado es “Una puesta en escena minuciosa e invisible, marca de la casa Pou... Todo funciona, todo está en su punto: las réplicas, los movimientos en el espacio desnudo y alegre, las luces, el buen gusto de la música.”

(EL TIPO DE LA LADO se representará esta noche, a partir de las 21:30 horas, en el Teatro Ideal Cinema.)